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24 HORAS Radio Global - La
reforma a la salud propuesta por Gustavo Petro representa una
respuesta estructural y necesaria a las profundas fallas de un modelo que todos
los gobiernos anteriores diagnosticaron en crisis, pero que ninguno logró
transformar a fondo.
Durante décadas, las
administraciones previas evidenciaron problemas crónicos como la corrupción, el
desvío de recursos públicos, la quiebra masiva de aseguradoras y la desatención
en las regiones periféricas.
En este panorama, la
importancia de la actual propuesta radica en que rompe con la inercia de los
paños de agua tibia y asume la responsabilidad histórica de corregir el diseño
del sistema. Al reconocer que la salud no puede operar únicamente bajo la
lógica mercantil del aseguramiento privado, la reforma rescata el espíritu
constitucional de concebirla como un derecho fundamental accesible para todos, como
ocurre en muchos países del mundo y no como un privilegio ligado a la capacidad
de pago.
El aspecto más positivo y
revolucionario de esta iniciativa es el giro estructural hacia la Atención
Primaria en Salud (APS) con un enfoque fuertemente preventivo y predictivo. A
través de la creación y fortalecimiento de los Centros de Atención Primaria
(CAPS) y el despliegue de equipos médicos territoriales, el proyecto busca que
el Estado llegue directamente a las comunidades más vulnerables y dispersas,
las cuales fueron históricamente abandonadas por el modelo de las EPS.
Esta estrategia ya ha
demostrado un impacto humano tangible, reflejado en la reducción significativa
de las tasas de mortalidad infantil y perinatal en regiones tradicionalmente
olvidadas. Al priorizar la prevención, la detección temprana y los
determinantes sociales, la reforma no solo salva vidas, sino que alivia la
presión sobre los servicios de alta complejidad en las grandes ciudades.
Finalmente, la reforma
introduce un cambio indispensable en la gobernanza financiera al centralizar el
recaudo y ordenar el giro directo de los recursos públicos a través de la
Administradora de los Recursos del Sistema de Salud (ADRES). Al eliminar la
intermediación financiera de las EPS en el manejo del dinero estatal, el
proyecto busca cortar de raíz el flujo de capitales hacia la integración
vertical y garantizar que los recursos lleguen de forma oportuna a las clínicas
y hospitales que prestan el servicio real.
Asimismo, la propuesta
dignifica al talento humano en salud mediante políticas de formalización
laboral y regímenes especiales que buscan acabar con la precarización y la
subcontratación de médicos y enfermeras. De este modo, la reforma plantea un
nuevo contrato social que equilibra la balanza a favor del bienestar colectivo,
la transparencia presupuestal y la equidad territorial.
