lunes, 10 de agosto de 2026

La reforma a la salud representa una respuesta estructural y necesaria a las profundas fallas de un modelo existente

Colombia Viva - Medios Comunitario y Alternativos en Red

24 HORAS Radio Global - La reforma a la salud propuesta por Gustavo Petro representa una respuesta estructural y necesaria a las profundas fallas de un modelo que todos los gobiernos anteriores diagnosticaron en crisis, pero que ninguno logró transformar a fondo.

Durante décadas, las administraciones previas evidenciaron problemas crónicos como la corrupción, el desvío de recursos públicos, la quiebra masiva de aseguradoras y la desatención en las regiones periféricas.

En este panorama, la importancia de la actual propuesta radica en que rompe con la inercia de los paños de agua tibia y asume la responsabilidad histórica de corregir el diseño del sistema. Al reconocer que la salud no puede operar únicamente bajo la lógica mercantil del aseguramiento privado, la reforma rescata el espíritu constitucional de concebirla como un derecho fundamental accesible para todos, como ocurre en muchos países del mundo y no como un privilegio ligado a la capacidad de pago.

El aspecto más positivo y revolucionario de esta iniciativa es el giro estructural hacia la Atención Primaria en Salud (APS) con un enfoque fuertemente preventivo y predictivo. A través de la creación y fortalecimiento de los Centros de Atención Primaria (CAPS) y el despliegue de equipos médicos territoriales, el proyecto busca que el Estado llegue directamente a las comunidades más vulnerables y dispersas, las cuales fueron históricamente abandonadas por el modelo de las EPS.

Esta estrategia ya ha demostrado un impacto humano tangible, reflejado en la reducción significativa de las tasas de mortalidad infantil y perinatal en regiones tradicionalmente olvidadas. Al priorizar la prevención, la detección temprana y los determinantes sociales, la reforma no solo salva vidas, sino que alivia la presión sobre los servicios de alta complejidad en las grandes ciudades.

Finalmente, la reforma introduce un cambio indispensable en la gobernanza financiera al centralizar el recaudo y ordenar el giro directo de los recursos públicos a través de la Administradora de los Recursos del Sistema de Salud (ADRES). Al eliminar la intermediación financiera de las EPS en el manejo del dinero estatal, el proyecto busca cortar de raíz el flujo de capitales hacia la integración vertical y garantizar que los recursos lleguen de forma oportuna a las clínicas y hospitales que prestan el servicio real.

Asimismo, la propuesta dignifica al talento humano en salud mediante políticas de formalización laboral y regímenes especiales que buscan acabar con la precarización y la subcontratación de médicos y enfermeras. De este modo, la reforma plantea un nuevo contrato social que equilibra la balanza a favor del bienestar colectivo, la transparencia presupuestal y la equidad territorial.